BitBack: Donald Duck in Maui Mallard

ARTICULO FICHA BITBACK Donald Duck in Maui Mallard

Más de uno en la redacción hemos confesado alguna vez el recordar con añoranza la época dorada de Disney en lo relativo a videojuegos. En parte, la hemos podido rememorar gracias a la saga Epic Mickey, pero como no podía ser de otra manera, en BitBack, no podemos evitar echar la vista atrás.

Si nos ponemos a pensar en grandes clásicos “videojueguiles” de Disney, todos ellos publicados para las 16 bits, a nuestra cabeza pueden venir joyas como, Castle of Illusion, World of Illusion, Quackshot, o muchos otros más. Pero en esta ocasión, me gustaría hablar sobre Donald Duck in Maui Mallard, un gran juego, al que creo que no se le hizo la justicia que merecía. Si bien es cierto que en su época, lo descubrí por casualidad, todavía recuerdo lo poco que pude jugarlo, como si fuera ayer.

Este juego fue publicado originalmente para Mega Drive, aunque posteriormente contó con distintas adaptaciones a otros sistemas, aunque la original, fue la única desarrollada por la propia Disney Interactive.

Donald Duck in Maui MallardDonald Duck in Maui Mallard

Al introducir el cartucho en nuestra consola, y tras el gritito de SEEEEEEGA de rigor, podíamos ponernos manos a la obra y tomar el control del Pato Donald.
Nada más empezar, nos encontraremos con un mundo hiper-colorista y ultra-detallado, en el que, en cada rincón, se nota el toque del pincel mágico de Disney. Y esto, no quiere decir que el aspecto gráfico del juego sea infantiloide, que lo es, pero eso no quita a que nos encontremos con lúgubres y oscuros escenarios en los que sortear mil y un obstáculos.
Y es que, incluso en el escenario más oscuro que pudieras encontrarte, podías admirar un nivel de detalle exageradamente alto, con una combinación de colores perfectamente plasmada para darle un total personalidad a cada pantalla.
Si alguno habéis jugado a este juego, a pesar de que la variedad de escenarios es más que suficiente, queda más que patente la inspiración del grafísmo del juego. Y es que, en el fondo, todos los escenarios están basados en un grafísmo tropical, con construcciones tribales, o incluso alguna construcción más elaborada pero de aspecto hawaiano, selvas, ruinas como de pirámides, e incluso, en niveles exteriores, desiertos volcánicos, con su volcán de fondo.

Y es que, el argumento del juego, nos sitúa en una isla tropical, a la que tiene que acudir el detective Maui Mallard (en realidad, el Pato Donald, pero es que a Disney le dio por hacer juegos en los que sus personajes eran una especie de “actores”). Su trabajo consiste en encontrar, creo, una especie de tótem que ha desaparecido (lo sé, suena obivo, ¿para qué iba a buscar si no, algo que no ha desaparecido?).
El control del Pato Do… de Maui Mallard es el de un buen plataformas. Podemos saltar, atacar, e incluso trepar por cuerdas. Para el ataque, estaremos armados con una pistola con la que podemos realizar varios tipos de ataques, los cuales además, se pueden combinar entre ellos para obtener un disparo más potente, o que cubra más zona. Incluso, si no recuerdo mal, había una combinación de todos, o casi todos, los tipos de disparos, que borraba de un plumazo a todos los enemigos que hubiese en pantalla.

Donald Duck in Maui MallardDonald Duck in Maui Mallard

Hasta aquí, un plataformas más, ¿no? De Disney, y protagonizado por el Pato Donald, pero un plataformas más, ¡pues no! ¡¡¡EEEEEERROR!!!
Maui Mallard es mucho más de lo que parece. Además de su arma y de sus dotes detectivescas, tiene un “arma secreta”. Puede convertirse en ninja. Así es, ¡toma giro argumental! Bueno, argumental, no mucho, pero sí que consigue un par de detalles bastante diferenciadores.
Mientras que Maui Mallard viste con una gorra y una camisa hawaiana, que le da un aspecto más cercano al típico del Pato Donald, el aspecto del ninja es mucho más dinámico. (Todos: ¡¡¡Ooohhhhhhhhh…!!!, de admiración, of course)
En primer lugar, el dibujo del ninja es mucho más estilizado, además de ir vestido con un quimono negro y rojo, lo cual le dota al personaje, un aspecto más “agresivo”. Para acompañar, resulta que lleva los ojos vendados, y ya no usará una pistola, para esta ocasión, llevaremos encima un .
Y como no podía ser de otro modo, no sólo sufriremos cambios en el aspecto del personaje, ya que el cambio más importante es el de la jugabilidad. En el fondo, es como si Maui Mallard y el ninja, fueran personajes totalmente distintos. Más que nada, porque las habilidades al convertirnos en ninja, varían bastante.

Donald Duck in Maui MallardDonald Duck in Maui Mallard

Primero, ya no seremos capaces de trepar. Sin embargo, seremos más rápidos y los ataques con nuestro serán más contundentes y efectivos que los realizados con la pistola. Además, esta característica arma ninja podrá ser usada como “plataforma” adicional, ya que, en “pasillos verticales” de cierta anchura, podremos apalancarlo para poder superar esa diferencia de altura.

Por cierto, como curiosidad, no fue hasta el desarrollo de las versiones posteriores (desarrolladas para Super Nintendo, Game Boy y PC), cuando descubrimos el nombre del alter-ego ninja de Maui Mallard, Cold Shadow. De hecho, el nombre que recibió el juego en dichas versiones posteriores fue, Maui Mallard in Cold Shadow.

Y os dejo ya por hoy, que me estoy quedando medio afónico por intentar imitar al Pato Donald mientras he escrito esto. ¡Cuac!