Call of Duty: Infinite Warfare tendrá modos muy difíciles y mucho difíciles

Especialista y YOLO son los dos modos de juego con los que sudarás vinagre en Call of Duty: Infinite Warfare. Pista: vas a morir más que el que aparece arriba.

Call of Duty: Infinite Warfare está ya casi al caer (llega mañana) y la gente de Activision ha confirmado que el juego tendrá modos de dificultad no aptos para blandos llamados Especialista y YOLO: difícil no, lo siguiente.

Ha sido en el foro oficial donde nos hemos podido hacer eco de la noticia, y estad bien atentos.

El primer modo se llama Especialista. Se desbloqueará una vez hayamos completado  la campaña principal del juego. Ojito lo que sufriremos:

  • No habrá regeneración automática, solo con kits medicinales.
  • Los cascos reciben daño permanente y tienen que ser reemplazados.
  • Los kits médicos y los cascos ocupan espacio en nuestro inventario.
  • Los disparos recibidos en las piernas nos harán movernos más lentos que un Slowpoke recién levantado.
  • Utilizar equipo y apuntar será más complicado si nos disparan en el brazo.
  • Si una bala impacta en tu arma, puedes perderla.

Pero no es este el único modo que encontramos en Call of Duty: Infinite Warfare que sea complicado de narices. Si conseguimos superar este modo (en el cual Activision nos aconseja enormemente dominar el sistema de coberturas y ser un poco inteligente) podremos afrontar el modo YOLO. Que no YOLA, YOLO.

YOLO son las siglas de You Only Live Once (solo se vive una vez). Os podéis imaginar: si morimos una vez volveremos al principio del juego. Ojo, del juego, no del nivel. Como para que te mate un soldado ñarder en la penúltima misión…

¿Sabéis una cosa que molaría muchísimo? Poder personalizar nuestro personaje (el nombre, la ropa y eso). Así yo al menos le podría llamar Yamcha porque sé que iba a morir todo el rato. También podría llamarse Krillin

Os digo, culpables: este modo no es apto para flojuchos. Piénsate antes si jugar porque probablemente nos enganche pero también nos desespere. Y hay que encontrar un equilibrio, como diría el gran Zenyatta.