Hacía tiempo que Blizzard no mostraba una cinemática de alguno de sus personajes. Gracias a esta BlizzCon hemos visto el corto animado de Reinhardt y nos ha encantado.

Parece mentira que un juego que no tiene Modo Historia cuente con un lore tan profundo. Me estoy refiriendo a Overwatch; un título que mediante cómics, cinemáticas y muchos, muchos comentarios in-game, habla sin hablar. Gracias a la BlizzCon 2017 hemos visto un gritón de novedades; el nuevo héroe del propio juego, Moira, ha hecho su aparición triunfal; World of Warcraft, una de sus series más laureadas, contará con una expansión; y StarCraft II mutará porque pasará a ser free to play. El corto animado de Reinhardt también ha sido novedad y… Nos ha martilleado el corazón.

Reinhardt es un héroe que, en sus tiempos mozos, fue un cruzado que velaba por la seguridad de Alemania. En un ataque de los ómnicos, el héroe peca de egocéntrico y decide tomarse la justicia por su mano, abandonando a su escuadrón. La situación peligra cuando aparece un nuevo enemigo más fuerte que él y este inhabilita para el combate a Reinhardt. En esa reyerta recibe un tajo en el ojo; una de sus señas más significativas, sin lugar a duda.

Su compañero, previamente solicitado por el equipo de Overwatch, acude en su ayuda con consecuencias fatales. Este recibe un espadazo en el estómago que atraviesa su armadura, y acaba moñeco. No sin antes combatir ante los ómnicos y, sobre todo, ceder la invitación de Overwatch al joven paladín de crin rubia.

El corto animado de Reinhardt está cargado de sentimientos; positivos, como la valentía y el sacrificio; y otros algo negativos, como la consecuencia de una soberbia desproporcionada. Blizzard continúa ofreciendo la narrativa de su último juego de una manera atípica, pero resultona: huyendo del tradicionalismo y lo convencional. Ojalá les dure para siempre.