Crítica de Colossal, guerra, paz y Gloria en la botella

Nacho Vigalondo estrena en España su cuarta película en cines y en Movistar+. Como es costumbre, sus trabajos no suelen dejar indiferente a nadie. De nuevo vuelve a ser un filme impecable.

El cuarto filme del español Nacho Vigalondo, curiosamente, nos ha llegado cuando medio mundo ha podido disfrutarlo a través de distintos festivales y en las salas de sus respectivos países. Ha llegado el turno de poder presenciarla en nuestro país, y para ello disponemos de dos vías: el cine tradicional o la plataforma de televisión Movistar+. Sea donde sea, lo importante es verla, como cuenta nuestra crítica de Colossal.

Vigalondo ha firmado hasta la fecha su trabajo más maduro y completo. Su cine siempre se construye a través de ideas locas, pero a su vez sencillas. Sin embargo, lo que a cualquiera nos pudiera parecer un disparate, el cineasta cántabro tiene la habilidad de diseñar con ello un filme fascinante.

La idea de Colossal es ser un filme de monstruos japoneses u orientales. Los llamados kaijus. Como Godzilla, vamos. Aunque en esta ocasión, las enormes criaturas son controladas de extraña forma por control remoto, mental en este caso.

La protagonista es Gloria (Anne Hathaway), una mujer fracasada que ve cómo su vida se derrumba tras la barra de un bar. La bebida es el detonante de la ruptura de su relación con Tim (Dan Stevens), que cansado le pone las maletas en la puerta, literalmente.

Crítica de Colossal

Crítica de Colossal, Gloria en una botella

Derrotada, Gloria decide mudarse al pueblo donde se crió. Y es aquí donde comenzará a vivir su particular aventura, de nuevo con las botellas como principal compañeras. Aunque no estará sola, puesto que un amigo de la infancia le prestará ayuda e incluso le brindará un trabajo de camarera.

Sin embargo, en un papel deslumbrante, Gloria verá cómo, lejos de su anterior vida, su situación no logra mejorarse. A su problema con el alcohol se le une nuevas relaciones poco aconsejables. Y una asombrosa habilidad: es capaz de controlar un gigantesco monstruo que ataca la ciudad de Seul.

Crítica de Colossal

Crítica de Colossal, la mirada de Anne Hathaway lo dice todo

Es aquí cuando la película abre todas sus cartas. Que son muchas. Vigalondo juega con varios géneros al mismo tiempo: drama, comedia, ciencia ficción,… En todos ellos sale bien parado. Con la ayuda inestimable de Hathaway, que sobresale dentro del reparto. Es la única mujer de la película. Es la que lleva el peso dramático. Y está fantástica. Lástima que el elenco masculino no esté a su mismo nivel. Incluso el propio director se olvida de ellos en distintos tramos del filme.

El monstruo que ataca la ciudad sirve al personaje principal para convertirse en una antiheroína con la capacidad de salvar miles de vidas o de destruirlas con tan solo dar dos pasos. No obstante, Colossal es más intimista que una lucha de criaturas fantásticas. El verdadero corazón de la película se encuentra en la batalla de Gloria por acabar con sus problemas y sus relaciones, que han terminado por llevarla al borde del abismo.