Crítica de Norman, el hombre que lo conseguía todo

Un fantástico Richard Gere interpreta a un lamentable hombre de negocios en busca de su propio beneficio en Norman, el hombre que lo conseguía todo.

Richard Gere se ha alejado del galán seductor -¿cuántas veces se ha repuesto Pretty Woman en televisión?- para plasmar un delicioso trabajo como hombre de negocios perdido y triste, pero con un inmenso carisma. Un charlatán en toda regla que intenta conseguir lo que se propone. La crítica de Norman, el hombre que lo conseguía todo te lo explica.

La película dirigida por Joseph Cedar (Pie de página) deja una sensación de vacío inmenso cuando aparecen los créditos finales. Es a medida que pasan las horas y vas madurando lo acontecido cuando te das cuenta de que has visto un filme inclasificable, que cruza la frontera de la comedia involuntaria y se aproxima al drama sin dejar de lado el thriller político. Pero sin duda terminas reafirmando que has visto una película muy digna.

Crítica de Norman, el hombre que lo conseguía todo. ¿quién es Norman Oppenheimer?

Norman, el hombre que lo conseguía todo se apoya en un reparto sólido que muestra unas interpretaciones muy notables. Evidentemente Richard Gere destaca como protagonista principal. Gere hace las veces de Norman Oppenheimer, un hombre de negocios anónimo que intenta crearse una red de contactos a base de atosigar a tiburones y políticos y pedir favores a la poca gente que parece conocer.

Actores como Michael Sheen, Charlotte Gainsbourg, Dan Stevens o Steve Buscemi dan una réplica adecuada a nuestro Norman. Aunque hay que destacar la magnífica labor de Lior Ashkenazi, como el líder político que consigue hacerse un hueco en el panorama de su país (Israel), cuya relación con el protagonista pasará por diferentes fases.

Fuera del magnífico reparto, la película es cierto que no resuelve ninguna de las dudas que plantea al inicio. No se explica la motivación que lleva a Norman a hacer lo que hace. ¿Es un ángel caído del cielo para ayudar o busca su propio beneficio? Cedar no explica nada y deja al espectador que sea el que descifre y que saque sus propias conclusiones.

Crítica de Norman, el hombre que lo conseguía todo

Crítica de Norman, el hombre que lo conseguía todo, conclusiones

Cedar compone una película que sube enteros cuando una vez asentado de camino a casa después de la proyección se da vueltas a lo ocurrido. La aparición de los créditos no termina por satisfacer y deja muchos cabos sueltos. El filme no termina por explicar satisfactoriamente su trama y pretensiones.

En la narración de la historia, el director se apropia de muchos tics del mismísimo Woody Allen. Aunque uno de los males del cine actual se ve en su trabajo: un cierre insatisfactorio. El magnífico trabajo actoral salva la película y solo por ello merece la pena acercarse a verla.