Dónde está el jefe secreto de Dark Souls 3: The Ringed City

Te indicamos dónde está el jefe secreto de Dark Souls 3: The Ringed City y te damos algunos consejos para derrotarlo… pero aun así es el jefe más difícil del juego.

El nuevo DLC nos ha traído a Midir, el devorador de la oscuridad. Es. probablemente, el enemigo más difícil de todo Dark Souls 3. Un maldito dragón enorme que mete unos guantazos finos, vaya. Como puede ser algo complicado encontrarlo, te explicamos dónde está el jefe secreto de Dark Souls 3: The Ringed City y cómo derrotarlo. Eso sí, de los golpes en la pared no nos vamos a librar.

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Antes de explicar nada hay que recalcar algo obvio pero importante: puede que te topes con algún spoiler indeseable de la expansión.

A Midir te lo encuentras varias veces a lo largo del recorrido de La Ciudad Anillada. A veces como parte del escenario, incluso. No obstante, lo más habitual es que intente matarte. Qué amigable que es.

La primera vez que te topas con él te lanzará fuego en mitad de un puente. Por no variar. La segunda vez, en cambio, sí que podrás atacarle directamente. Tras la hoguera de las tumbas compartidas habrá otro puente y esta vez te esperará colgado desde él. Después de darle unos cuantos golpes caerá y es entonces cuando deberemos buscarle para combatir.

¿Dónde está Midir?

Deberás avanzar por el DLC hasta la Iglesia de Filianore desde la que se podrá desbloquear un ascensor para volver a la segunda hoguera. Cómo no, debemos recurrir al milenario truco de Miyazaki: saltar a mitad del trayecto. Por la izquierda (si bajas desde el muro interior anillado) habrá una entrada a un pasillo. El camino que nos interesa es el de la izquierda.

Siguiéndolo llegaremos a una habitación llena de estatuas con un objeto en el centro. A primera vista eso es todo lo que hay, pero no es tan simple. La estatua que está a la derecha de la del centro esconde un muro ilusorio con un camino tras él. Al final de él, llegaremos a unas grandes escaleras de mano. Abajo habrá otra habitación con varios objetos que cuentan la historia de algunos personajes y del nuevo pacto del DLC. Además, podremos invocar a Shira, un nuevo PNJ de la expansión si antes hemos hablado con ella en lo alto de las escaleras de la ciudad. Al final de esa misma habitación hay un gran hueco en la pared: lánzate sin miedo, que abajo espera Midir supuestamente herido por la caída.

Intenta muerte

Llegar hasta él es, como habéis visto, relativamente fácil. El problema es derrotarlo. Midir es un jefe bastante rápido, muy fuerte (mata de prácticamente dos golpes), con una gran variedad de ataques y rango… Y por si fuera poco es también bastante injusto. Al ser tan grande la cámara estorba bastante, te impedirá esquivar sus golpes y, además, tiene más de uno que es prácticamente ineludible y otro que mata directamente.

Lo primero es evidente: deberías usar a un personaje bastante avanzado. Más de uno recomienda el nivel 95 mínimo, pero eso depende de la habilidad de cada uno. Por otro lado, el ataque de Midir es físico, de oscuridad y de fuego. Así que lo recomendable es una armadura que te proteja frente a estos daños. También es interesante llevar un arma de largo alcance, ya que la lagartija no para quieta y tendrás muy poco tiempo para atizarle. Otra recomendación para el equipamiento es que te olvides de llevar escudo porque da tantos golpes rápidos y seguidos que es inútil.

como matar a midir en dark souls 3 the ringed cityHay que tener cuidado con el ataque en el que se lanza hacia adelante ya que te golpeará casi siempre. También hay que evitar ponerse directamente debajo de él. Es lo que haríamos contra cualquier enemigo grande, pero aquí no sirve. Primero porque su punto débil es la cabeza y en cualquier otro lugar le quitarás la mitad de vida. Además, varios de sus ataques llegan a un amplio rango y, en especial, un aliento de fuego hacia el suelo que cubre aproximadamente media Anor Londo.

Dejando de lado los golpes físicos y los distintos fogonazos, Midir tiene ataques de oscuridad bastante poderosos. Un rayo que lanza en ocasiones tras el fuego, concretamente, es buena señal para ir corriendo hacia él por un lado ya que le dejará expuesto para tres o cuatro golpes. No fijarle, al ser tan grande y jugar la cámara tantas malas pasadas, es una opción a tener en cuenta.

Cry to the sun

Una vez llegada la segunda fase no cambia gran cosa: tan solo añade tres ataques fundamentales. El primero es una explosión de oscuridad que se evita corriendo en dirección contraria. Una invocación de cuerpos (que parecen humanidades) y se lanzan hacia ti es el segundo. Y el tercero es el mejor: un agarre que te puede matar directamente. Además será más agresivo y hará los ataques de oscuridad con mayor frecuencia.

El combate es muy difícil y largo y, probablemente, llevará unos cuantos intentos. Si lo haces con ayuda aprovecha los primeros compases de la batalla para hacerle el máximo daño posible. Y si vas solo… paciencia. Es lo más difícil del DLC, es normal que se tengan que hacer las cosas muy bien para ganar.

El resto es lo de siempre: medir bien los tiempos, esquivar, curarse y atacar cuando hay espacio. Qué fácil suena sobre el papel y cuántos mandos se pueden haber roto… Al final nos dejará un buen montón de almas y la suya propia. Esta última la podremos usar para conseguir el hechizo Luz de luna antigua y la katana Hoja desgastada. No, no es una buena recompensa, pero el no tener que volver a lanzarse por ese maldito agujero sí.