Dragon Ball Super 07 - Crítica

Dragon Ball Super se está tomando su tiempo para contarnos las cosas. Con ritmo y con pausa se lo están tomando los chicos de Toriyama para darnos esta nueva visión de los acontecimientos de Dragon Ball: Battle of God, y cada capítulo parece que va a terminar arrancando, pero no lo termina de hacer.

El casi de este nuevo capítulo es el mismo que el de la semana pasada, que tras un episodio de acción y animación nefastos, apuntaba maneras con la entrada de Vegeta en acción. Sin embargo, tras ver el capítulo 6, esa acción parece que se quedaba para el 07, del que os hablamos hoy, pero nuevamente nos dan una de cal sin la de arena, o la de arena sin la de cal, y nos quedamos sin lo que buscábamos.

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Sí es cierto que vamos a ver combates, pero nos recuerdan un poco al estilo de Dragon Ball GT, es decir, unos combates donde el enemigo es tan poderoso que en apenas dos golpes se ha comido con “papas” a todos los contrincantes a los que se enfrenta. Bills sigue sin dejar opción a que nadie le haga frente. Le basta una mirada para derrotar a Picolo, Ten Shin Han y C-18, y humilla a Gotrunks, eso sí, de una forma muy graciosa y simpática que nos hará sacar una buena carcajada.

Sin embargo cuando la cosa parece que se pone interesante, ni Boo, en teoría bastante poderoso, ni Gohan transformado son capaces de darle con una gotita de sudor en la cara a Bills, y sus combates son, cuanto menos, insustanciales y algo penosos. Al menos la animación sí que mejora bastante y dista mucho de lo que vimos hace dos semanas.

Sí es cierto que con todo esto consiguen darle a Bills un aire de poder que hace tiempo que no se veía en ningún malo de Dragon Ball. Todos parecen tenerle miedo, y cualquier cosa que hagan es, por descontado, inútil. Pero una transformacioncilla como en los combates de Freezer o Célula antes de ser perfectos no habrían venido mal para darle algo de epicidad.

Pero lo que más nos fastidia y más nos frustra no es eso, ya que el capítulo, pese a todo, es entretenido y tiene sus buenos momentos. Lo que nos ha molestado es que el nombre del capítulo debería de haber sido el del 08, ya que Vegeta no pelea en ningún momento. Sigue siendo un pasmarote sudoroso y que solo sabe decir “gña gña gña” durante todo el episodio. Es más, cuando por fin le da por liarla parda, lo hace de forma un poco ridícula porque, digo yo, cuando uno se enfada, no sigue haciendo “gña gña gña”, sino que mete algunos improperios acordándose de la familia y miembros viriles de su oponente.

¿Dónde quedó el Vegeta incisivo que insultaba con desprecio a todo lo que se le ponía por delante, sea fuerte o no? Por encima de lo poderoso que sea o no Bills y la diferencia de poder entre él y Vegeta, el príncipe de los Saiyans sigue siendo orgullo y puñeteramente locuaz. Si en el capítulo anterior no nos importó el gag de Vegeta, este episodio sí que nos ha dejado con un mal sabor de boca por él.

Esperemos que en el próximo realmente veamos un combate digno porque todo apunta que hasta el 10 no vamos a ver nada del Super Saiyan God… mínimo. Eso sí, lo que hay que decir es que reirnos, nos estamos riendo, y mucho con la serie.