Así era la trama de fraude de los Pérez Dolset, creadores de Commandos

Durante años, los hermanos Pérez Dolset, creadores del popular juego Commandos, estuvieron, supuestamente, incurriendo en fraude de subvenciones.

El sumario de la Operación Hanta ha tenido unas consecuencias devastadoras para los hermanos Pérez Dolset, creadores de Commandos y directivos de la empresa Zed Worldwide. El sumario, presentado ante el juzgado número 6 de la Audiencia Nacional, está lleno de perlas: fraude de subvenciones, insolvencia punible, tráfico de influencias, amenazas, coacciones… De todo ello se ha hecho eco eldiario.es, que ha tenido acceso a ese sumario.

Esta historia, llena de supuestas corruptelas y muy española, comenzó el pasado 29 de junio. Ese mismo día la Policía decide poner en marcha una operación para detener a ocho personas, hasta ese momento desconocidas. Todo viene por ese sumario Hanta que implicaba a Zed Worldwide y en cuyo caso la Policía había estado trabajando junto a la Fiscalía Anticorrupción y la Unidad de Delincuencia Económica y Fsical (UDEF).

El primer nombre que resuena es Mauricio Casals, presidente de La Razón, por haber intermediado en las ayudas que se le habían concedido a Zed Worldwide. Las tareas de ambas partes en la hipótesis de la Policía son claras. Casals intermedió para que el Ministerio de Industria concediera 42 millones en ayudas a Zed, y a cambio esta última le garantizó 2 millones de euros en publicidad para La Razón. Todo esto pasó a lo largo de los últimos años, tanto dentro del gobierno de Zapatero como del actual de Rajoy. La Razón, no obstante, emitía esa misma mañana un comunicado afirmando que Casals no ha participado “en ningún tipo de tráfico de influencias o fraude de subvenciones, ni directa ni indirectamente”.

Mauricio Casals, el supuesto conseguido de los Pérez Dolset

Mauricio Casals, presidente de La Razón (El Español).

Caen los Pérez Dolset

Tan solo unas horas más tarde del 29 de junio ya se conocían a algunos de los detenidos. Y vaya sorpresa. Entre ellos estaban Javier e Ignacio Pérez Dolset, directivos de Zed Worldwide y creadores de Commandos, uno de los pocos juegos superventas que se han desarrollado en España. No es el único pelotazo tecnológico que habían dado los Pérez Dolset. En 2009 también estuvieron detrás de Planet 51, la película de animación española más cara de la historia. Pero a pesar de sus éxitos, ambos hermanos son el centro de toda la supuesta trama que estaba usando a Zed Worldwide para desviar subvenciones.

La empresa, controlada por la familia Pérez Dolset con un 40% de las acciones, también contaba con un gran accionista apoyándoles: el Grupo Planeta de la familia Lara, con un 20%; además de otros nombres importantes, como el empresario Juan Abelló o el Banco Santander. En su época dorada, antes de la crisis, la empresa se jactaba de estar presente en 50 países y tener a 1400 trabajadores en nómina.

El dato clave es ese, que la época dorada fue antes de la crisis. Con ella, además de otras supuestas extorsiones, la compañía iba inexorablemente la bancarrota. Pérez Dolset intentó maniobrar muchas veces para seguir al frente de la compañía, pero cada paso que daba agrandaba el agujero.

Todo ello ha culminado con la gran Operación Hanta, en la que detuvieron a los Pérez Dolset y se efectuaron hasta 18 registros en Madrid, Barcelona y Valencia, según informó la Agencia Efe a eldiario.es.

Más fraude de subvenciones, ahora en Panamá

El supuesto fraude de subvenciones que rodea a Zed estaba presente en todos los ámbitos, según informó Pedro Águeda, periodista de eldiario.es, el mismo día de las detenciones: tanto en la solicitud como en la ejecución y la supervisión. Las fuentes de Agueda le han confirmado que hasta tal punto llegó el esperpento del fraude que los Pérez Dolset hicieron pasar a vigilantes de seguridad y otras personas sin formación residentes en la India como ingenieros y profesionales de I+D altamente cualificados para poder tener acceso a más subvenciones. Este fraude en todos los tramos es lo que justifica que, supuestamente, Zed haya estado durante tantos años cometiendo delitos.

En un principio se había informado que eran 42 millones, pero el 30 de junio, al día siguiente, la Agencia Efe apuntaba a que el perjuicio podía llegar hasta los 100 millones de euros. Además todo el caso es “de gran complejidad” debido a que muchas acciones se llevaron a cabo en el extranjero. Pero es que encima “existen indicios de que algunos de los autores de los hechos ocultaron capitales en sociedades opacas ubicadas en territorios como Panamá”. ¿Cuánto dinero tiene Javier Pérez Dolset en el paraíso fiscal? Las fuentes de El Mundo indican que unos 100 millones de euros.

El sumario de la Operación Hanta es contundente en este supuesto fraude fiscal y dice que hay indicios claros de que la familia Pérez Dolset había creado un “sistema para la obtención masiva de subvenciones, falseando los requisitos necesarios”, según cita Efe. Con ese entramado, los Pérez Dolset optaron a ayudas públicas a pesar de tener “pleno conocimiento” de que en Zed no había proyectos que pudieran justificarlos y, ojo, a sabiendas de que no se iban a devolver esos préstamos. Para conseguirlo se valieron, según Efe, de la influencia de Mauricio Casals.

Método del reiderstvo, por el que cayeron los Pérez Dolset

Método del reiderstvo aplicado por Fridman a Zed (eldiario.es)

Los sobornos a políticos rusos que atrajeron al FBI

Con la influencia de Casals y la connivencia de los poderes públicos, todo le fue bien a Zed y los Pérez Dolset. Fue su intento de salvar la compañía el que acabó destapando todo el fraude. Pérez Dolset acabó aliándose con Mikhail Fridman, un empresario ruso propietario de una empresa llamada VimpelCom, para aunar fuerzas y lograr mejorar sus ingresos. Pero el objetivo de Fridman no era ayudar a la empresa y ganar dinero sino usar el método del reiderstvo, según publicó eldiario.es. Esta estrategia tiene por objetivo llevar a una empresa a “un bloque institucional y económico” para hacerse con ella.

En 2008, Pérez Dolset contactó con Mikhail Fridman. Una de las filiales de VimpelCom, el Grupo TEMA, tenía en ese momento un contrato de agregación de contenidos para móviles que le venía grande. Zed estaba especializada en ese sector, así que se aliaron con VimpelCom para controlar el grupo TEMA. Esta aventura empresarial le supuso a Zed el 43% de la facturación.

En 2013, sin embargo, seguía habiendo problemas tras la crisis y el valor de Zed estaba en caída. La familia Pérez Dolset creó una filial en Holanda llamada Zed+ para controlar, a través de ella, al Grupo TEMA. Es entonces cuando Zed descubre que a través de TEMA se estaba desviando dinero a una empresa de Vladimirovich Kolokoltsev, hijo del ministro del Interior ruso. Trataron de cortar el grifo, pero Fridman aumentó el desvío de dinero hasta llegar a los 30 millones de euros.

Ese movimiento llevó a los Pérez Dolset a que quisieran ponerle fin, pero el reiderstvo ya estaba a pleno rendimiento. VimpelCom canceló todos los contratos del Grupo TEMA y Zed se quedó sin ingresos y con un agujero de 30 millones de euros. En 2014, además,  llevaron a Pérez Dolset ante la justicia de Holanda, donde estaba radicada Zed+ y lograron destituirle judicialmente.

El reiderstvo se culminó en octubre de 2016, cuando los rusos intentaron comprar, sin éxito, Zed Worldwide por 20 millones, un precio totalmente devaluado. Los rusos no lograron comprar la empresa, pero todos esos movimientos de capitales hicieron sospechar al FBI, que a finales de año interrogaron a los Pérez Dolset y otros miembros de la compañía. En la operación participaron las autoridades españolas y a partir de ahí se siguió tirando del hilo hasta crear el sumario de la Operación Hanta, que ha culminado con la caída de toda esta trama.

Los detenidos implican a Casals y a un alto cargo del exministro Soria

Los ocho detenidos no tardaron demasiado en implicar a más gente. Según contó eldiario.es, el mismo Javier Pérez Dolset fue quien apuntó a que Mauricio Casals era el encargado de de mantener las relaciones entre Zed y la Administración. Esa relación, además, no se limitaba simplemente a hacer la vista gorda, sino también a  tener conocimiento anticipado de las licitaciones y poder revestir sus proyectos de una apariencia tecnológica para encajar en los concursos públicos.

Pero Pérez Dolset no se quedó ahí. El creador de Commandos afirmó directamente que esta es una práctica habitual de Casals. Él usa su influencia y cercanía al poder para intermediar a favor de empresas. Estas, luego y como contraprestación, contratan grandes campañas de publicidad para los medios que integran el Grupo Planeta, del que Casals forma parte. Pero la querella va más allá de estas acusaciones: “fueran ciertas o no las influencias denunciadas por Javier Pérez Dolset, así como las presiones mediáticas intimidatorias que igualmente se denunciaron, de las actuaciones resulta indicios objetivos de que Audiovisual Española 2000 SL (editora de La Razón) cobró estas cantidades por la intervención de Mauricio Casals Aldama y sin una relación mercantil o prestación de servicios que justifique el pago de las mismas”.

Otro detenido, Teófilo Redondo, ha implicado a un alto cargo ministerial de Soria: Antonio Alcolea Muñoz. Según Redondo, Alcolea era la persona encargada de las supervisiones. Es decir, su negligencia o su connivencia han sido responsables directas del fraude de subvenciones que ha rodeado a Zed durante tantos años.

Commandos Pérez Dolset Pyro Mobile

El último fraude: el nuevo juego de Commandos para móviles

En 2014, en GuiltyBit dimos la exclusiva de que el juego de Pyro Mobile que se había llevado gran parte de las ayudas al desarrollo de videojuegos era un juego de Commandos para móviles y tablets. Ahí quedo la cosa, pues no se volvió a saber de él. Hasta hoy. Con todo el revuelo causado por la supuesta trama de fraude, algunos trabajadores han decidido hablar.

El Confidencial ha publicado que, en realidad, el juego no existe, sino que era una cortina de humo. “Aunque llegó a estar en desarrollo”, afirman en su artículo, “el juego nunca llegó a ser una realidad”.

El nuevo Commandos, en realidad, era un refrito de esos que estamos tan acostumbrados en la industria. Se trataba de un remake del primer juego pero adaptado a dispositivos móviles y con una estética cartoon. Pero Ignacio Pérez Dolset, uno de los detenidos, no estaba contento con el trabajo.  “A Ignacio no le gustaba lo que veía y en una charla con algunos de los responsables les preguntó qué coño estaban haciendo con su juego. Cada vez que lo veía se indignaba”, ha contado un trabajador en exclusiva para El Confidencial.

Al final, los trabajadores acabaron reubicados en otros proyectos y ese nuevo juego de Commandos solo ha servido para ahondar en la querella contra los Pérez Dolset, que están ahora mismo en prisión sin fianza.