GTA V: mis primeras cinco horas en PC

GTA V para PC ya está en mis manos. Bueno, en realidad está en mi disco duro después de 17 largas horas de descarga en las que prácticamente hubiera tenido tiempo de terminar los cuatro juegos anteriores de la saga. Una vez instalado, aún me quedaba un duro obstáculo que superar antes de poder jugar, el bug de la cuenta de usuario de Windows. Esto último lo podéis leer con voz como de ultratumba, porque no es para menos.

Una vez creada una nueva cuenta y superadas todas las pruebas que te permitan ser digno de jugar a GTA V en PC, arrancamos la partida. La misión introductoria (que sirve de tutorial) es una buena carta de presentación, tanto para la historia como para la impresionante mejora visual que ha sufrido esta entrega con respecto a su predecesor. Con un ordenador como el que os comentamos en este artículo, el juego funciona a las mil maravillas con todas las opciones gráficas al máximo y es una gozada recorrer la ciudad parándose a observar todo lo que pasa alrededor.

GTA V: mis primeras cinco horas en PC

Mira que “bonica” la lluvia en las calles de Los Santos

Si algo voy a destacar de esta primera toma de contacto es el buen trabajo que ha hecho Rockstar de cara a entregar un producto realmente espectacular. Hablar sobre la variedad de las misiones, sobre el brutal humor de los diálogos o de la inacabable libertad del entorno sería arriesgarse a invocar al Capitán Obvio, porque todos sabemos que es seña de identidad de la franquicia Grand Theft Auto. Pero ahora, además, tenemos un juego gráficamente impresionante en todos los aspectos, con un rendimiento muy bien optimizado y, casi, a salvo de errores.

GTA V no responde…

Porque, aunque desconozco si es algo común, he tenido un par de fallos gordos en los que el juego se quedaba totalmente enganchado y no tenía otra alternativa que cerrar el juego y volver a arrancarlo. Es muy probable que fuera algo puntual, porque he podido jugar sin problemas el 98% del tiempo, pero después de un crash, la relación nunca será igual. Siempre te quedará ese temor a que se vuelva a repetir.

Algo que también me ha gustado mucho y que le hace ganar mucho con respecto a anteriores entregas es el salto entre personajes, tanto dentro de una misión como fuera de ellas. Hace el juego mucho más abierto e imprevisible de lo que ya han sido siempre los GTA. También veo mucho potencial en el apartado online, pero apenas he jugado las dos primeras misiones para hacerme una ligera idea de lo que ofrece.

Cinco horas son pocas para poder juzgarlo, sobretodo porque seguro que me queda tanto por ver y por probar en esta nueva ciudad de Los Santos que me resulta imposible imaginar lo que me espera. De hecho, a duras penas acabo de toparme con Michael y sus problemas familiares. Lo que tengo muy claro es que, como ha sido siempre desde GTA III, robar un coche y darse una vuelta por la ciudad es uno de los mayores placeres del que podemos disfrutar los jugadores.

GTA V: mis primeras cinco horas en PC

Continuará…