impresiones del early access de valheim

Impresiones del early access de Valheim

El nuevo come-tiempos de exploración y crafteo tiene traje nórdico. Os presentamos las impresiones del early access de Valheim.

Desde que el fenómeno Minecraft saliese a escena, muchos han cogido su base y la han adaptado a otros elementos. Hemos visto varios intentos de destronar al juego de Mojang pero ninguno ha podido hacerle frente. Al menos durante mucho tiempo. Nosotros os traemos hoy las impresiones del early access de Valheim, un nuevo título donde se mezclan varios géneros. Y lo hacen de una forma más que interesante.

El juego nos llega de la mano de Iron Gate Studio y fue presentado durante el PC Gaming Show del año pasado. Su objetivo es simple: presentarnos una especie de purgatorio donde tendremos que derrotar a las bestias que se han hecho con él.

Para ello tendremos que explorar, crear, construir y luchar. Y lo mejor de todo es que tendremos que hacerlo con mucha, pero que mucha cabeza. Así que, vamos a comentaros qué tal han ido nuestras primeras horas con el juego.

Un mundo nórdico

Todo el early access de Valheim está ambientado en la mitología nórdica. Por eso, desde el primer momento vamos a ver referencias por doquier a sus dioses, criaturas mitológicas e incluso escritura. Es más, conforme vayamos avanzando iremos entendiendo el porqué de muchos elementos de la cultura nórdica. No solo por los pequeños guiños en forma de comentarios que nos dejan. También porque vamos a sufrir las consecuencias en nuestras propias carnes.

El clima es una de esas «cositas» que nos van a estallar en la cara nada más que dejemos pasar un par de días. El frío, las tormentas, el viento y otras inclemencias meteorológicas varias dejarán nuestros problemas mundanos a un río.

Estamos ante un juego de supervivencia. Y por el momento, aunque el frío o el hambre no nos maten, sí que tienen efectos bastante perjudiciales sobre nuestros personajes. Dejarlos al descubierto durante una tormenta, que no descansen lo suficiente o no tener un techo y un fuego donde dormir por las noches nos dejarán las fuerzas bajo mínimo. Es decir, que cualquier esfuerzo hará que gastemos un montón de energía, pero también tiempo en recuperarnos.

valheim interior de casa

Así pues nos va a tocar prepararnos bien antes de salir de expedición, ir a cazas o cualquier cosa que nos pueda poner en peligro. Y como he dicho antes, es aquí cuando veremos el porqué de muchas cosas como la forma de las construcciones, la distribución de los campamentos o lo útil que es un carro cuando nadie tiene uno a mano.

Un mundo con cabeza

Lo primero que sorprende de Valheim es que es un mundo con bastante lógica. Nos presentan un sistema de lógica bastante interesante no solo a la hora de la energía, la vida y las habilidades, sino también en el tema de las construcciones.

Valheim, como cualquier juego de supervivencia, nos presenta básicamente dos parámetros a tener en cuenta: vida y resistencia. Inicialmente tendremos bastante poca y nunca aumentaremos permanentemente estos elementos. Al menos de forma inicial.

Lo que sí que podremos hacer es comer y descansar bajo un techo o un fuego. El primer punto hará que nuestra vida y resistencia aumenten temporalmente, y lo segundo que gastemos menos energía o resistencia al hacer cualquier esfuerzo. Lo que mejoremos dependerá de la calidad de la comida. No es lo mismo comerse una baya que un buen filete. Es más, es importante combinar alimentos distintos para mejorar más aún las estadísticas.

El peso que llevemos encima, lo cansados que estemos y el clima en ese momento irán haciendo mella con el paso del tiempo. Así cada vez nos costará más recuperarnos y nuestra vida y resistencia volverán a ser las iniciales. Y así repetimos ciclo cada vez que tengamos hambre.

Por su parte, las construcciones son muy variopintas. Tendremos varias «edades» conforme avancemos en el juego. Estas nos irán dando paso a nuevos materiales, nuevos objetos y nuevas construcciones. El juego tiene en cuenta dónde plantamos la base de las construcciones y les pone un tope de «cinco elementos dependientes». El sexto elemento que se coloque a partir de una pieza que no sea considerada «base» no se aguantará y se caerá.

valheim aldea y puerto

Esto hace que, a diferencia de juegos como Minecraft, no podamos hacer todo lo que nos dé la gana. Y menos inicialmente. Si no tenemos una buena base y colocamos unas vigas de forma correcta, no podremos sostener bien el techo. Y se podrá venir abajo en cualquier momento. También tendremos que proteger aquellas partes que más se exponen a los elementos. De esta forma, la lluvia, el viento y el frío harán que se deterioren los exteriores. Ojito con el mar, que tiene unas olas que nos dejarán la casa hecha mixto si no tenemos cuidado.

Todo esto irá evolucionando conforme avancemos en el juego. Y sin ánimo de hacer spoilers, habrá una revolución con la llegada de la piedra.

Un largo camino por delante

El objetivo de Valheim por el momento es derrotar a seis grandes monstruos que separan las «eras» del juego. Cada uno nos dará un objeto único que podremos usar para acceder a más recursos y avanzar así de fase.

Parece algo tonto, pero el camino que hay desde que derrotamos a uno hasta que pasamos al siguiente es muy largo. Tendremos que prepararnos a conciencia porque estos enemigos son realmente fuertes y descomunales.

Hará falta explorar el terreno, creado proceduralmente, recolectar muchos materiales y hacer incursiones a mazmorras o lugares escondidos en busca de materiales para mejorar el equipo. Y todo esto sin olvidarnos de nuestra base, que habrá que proteger de incursiones.

Nos vamos a pasar horas diseñando la casa, los almacenes, el puerto, los establos y muchas más cosas antes de decidirnos a ir a por el siguiente jefe. Porque no solamente hay que explorar a pie. Los mares también son lugares por los que habrá que pasar… y con mucho cuidado, que las sierpes marinas no son imaginarias.

valheim iluminación

Por suerte, esto hace que el juego nos regale horas y horas y horas de juego. Pero también nos ha dejado ver por el camino que aún hay muchas cosas por mejorar. El combate es una de ellas, ya que no hay demasiadas opciones y es muy rudimentario. Sin embargo, por suerte tiene visos de mejorar pronto.

También se echan de menos opciones de cultivo y ganadería mejores y algunas herramientas no son lo suficientemente útiles o están bien diseñadas. Odio, repito: odio elevar o aplanar el terreno.

Todo esto irá llegando en las siguientes actualizaciones puesto que el juego, como os decimos al principio, es un early access y tiene mucho, pero que mucho camino por delante por recorrer.

Conclusiones de las impresiones del early access de Valheim

El acceso anticipado de Valheim nos ha dejado ver un juego que tiene mucho potencial. Es entretenido, divertido y se presta a ser muy cooperativo. Pero también tiene mucho margen de mejora.

No es el mejor juego gráficamente hablando, sin embargo el conjunto destaca por tener unos curiosos detalles. Cómo podemos ver el bosque, el mar, las olas, el tiempo y los ciclos del día y la noche se prestan a que los examinemos, y mucho. Pero si nos fijamos en los pequeños detalles, como los modelados individuales, veremos que no tiene músculo gráfico.

El combate es simple pero efectivo y la construcción tiene mucho margen para la creatividad. Sobre todo cuando empiezas a construir en piedra, ya que el sistema de bases se recicla y nos permite construir en altura.

La exploración puede llegar a ser costosa pero, lejos de cansar, tiene su toque justo de dureza y de entretenida. Ir a explorar por tierra o mar son cosas muy interesantes y el peligro y el clima hacen que sea muy importante no irse a la ligera. Una tormenta en medio del mar es una locura. Literal.

Por ello podemos decir que Valheim no está encantando. Habrá que ver cómo evoluciona con las siguientes actualizaciones, que os iremos comentando. Pero por el momento, es un gran juego en early access.