El Minotauro, Cíclope, la Esfinge y Medusa son los cuatro seres mitológicos que hay en Assassin’s Creed: Odyssey. Os mostramos su localización y enfrentamiento.

Assassin’s Creed: Odyssey es uno de las entregas más “fantásticas” de la saga. Pero todo ser mitológico tiene una explicación. Aquí el dicho “Nada es verdad” viene muy bien.

Pero el siguiente post no va de explicar el origen de los seres mitológicos de Assassin’s Creed: Odyssey. Lo que quiero mostrar es su ubicación y explicar un poco las pautas a seguir de cara al enfrentamiento.

Lo primero es tener mucho nivel. Solo hay un ser mitológico en AC: Odyssey que podemos derrotarlo sin tener que luchar. La Esfinge nos hace preguntas y tendremos que contestar correctamente. Aunque después tendremos que marcar las respuestas en unos paneles.

Pero volvamos al nivel perfecto. Me he llegado a pasar el Minotauro en nivel 40, aunque sufriendo mucho. Lo mejor de cara a estos enfrentamientos es hacer las misiones de antes, y dejar el duelo para el final. Medusa, Minotauro, Esfinge y Cíclope tienen misiones antes que tendremos que completar. Viene bien para tener más nivel y equipo.

Incluso antes sería recomendable dar caza a las bestias LEGENDARIAS de Assassin’s Creed: Odyssey. Desde el siguiente enlace tenéis una bella guía para matar a los ocho animales.

La Esfinge

Lo primero es estar en el Capítulo 7. En Thera, Región Boeotia, tenéis que hacer las misiones: “Herencia de Familia”, “Ciencia de la Esfinge” y “Despertando el Mito”. Una vez completado, la siguiente misión os mostrará la localización.

Después, aunque lo he nombrado, tendremos que contestar bien las preguntas. Las respuestas pueden ser estrellas, árbol, pez, pájaro, sol, memoria, luna, montaña, araña, tiempo, muerte y río.

El Minotauro

Cuidado al hacer las misiones del Minotauro. La verdadera misión se encuentra en la isla de Mesara. La misión para empezar el enfrentamiento es “Mitos y Minotauros”, “De Minotauros y hombres” y “Él Espera”. Un “ninio” es el que nos da las misiones.

Os lo digo porque en la otra punta de la isla hay otra misión que nos hace creer que nos enfrentaremos al Minotauro, y no se trata del verdadero.

La estrategia a seguir es distancia y flechas en la cabeza. Las embestidas y hachazos del animal mitológicos quitan mucha vida. Si lo hacemos bien bajaremos rápidamente la mitad de su barra de vida, pero después el Minotauro se cabrea y hace nuevos ataques.

Al disparar flechas rellenaréis la barra para hacer un ataque cargado. ¡CUIDADO! Al ser tan grande Kassandra o Alexios no se recrean golpeando. Solo lanzan un golpe contundente que quita bastante vida. Nada más hacerlo esquivad y mantened la distancia.

El Cíclope

El gigante de un solo ojo lo encontraremos en la Isla de Citera. Las misiones que debemos hacer de cara al enfrentamiento son “Un dios entre hombres”, “A tinta y locas” y “Una escalera al Olimpo”.

No hay que ser muy listo para saber el punto débil e Cíclope. El monstruo tiene solo un ojo brillante, así que apuntad con el arco y disparad vuestras flechas. Podéis utilizar las flechas perforadoras y además el tiro cargado. La cantidad de vida que quitaréis será elevada.

Hay momentos en los que el Cíclope cae y está un rato maldiciendo a nuestra madre por el dolor de ojo. Aprovechad para atacar a lo bestia con ataques cargados y de fuego. Con el 50% de su vida fuera, el Cíclope tratará de machacarnos. Aquí cuidado, pues muchos de sus ataques hacen que caigan piedras.

Medusa

Medusa es la más “japuta” de todos los seres mitológicos de Assassin’s Creed: Odyssey. Antes de matarla, tendremos que hacer las misiones “Galanteo en el jardín de piedra”, “La sombra del amor es alargada”, “Dura con Artemisa”, “El peso de la lanza” y “Pavor reptante”.

En el enfrentamiento tendremos que aniquilar antes a sus esbirros. Hasta que no los matemos, Medusa permanecerá en una barrera que la protege de nuestros ataques. Olvidad las flechas perforadoras, de fuego, venenosas… Las flechas explosivas son las que más afectan a Medusa.

Al principio, al no saberlo, lo más seguro es que al atacar con su visión petrificadora decidas quedarte escondido detrás de una columna. ¡ERROR! Disparad una flecha explosiva y veréis que inmediatamente deja de atacar. Se quedará unos instantes en el sitio, momento perfecto para atacarla.

Después otra cosa. Aprovechad las veces que salen enemigos de piedra a por nosotros para subir la barra de furia. Así cuando tengáis que darle a Medusa le quitaréis más vida con estos ataques.