[Opinión] Cuando Snake conoció a Raiden

Aprovechando que estamos en el 25º Aniversario del primer Metal Gear, me gustaría hablar sobre el capítulo más oscuro de la saga, o al menos a mi parecer, el más maltratado.

Me refiero a Metal Gear Solid 2 Sons of Liberty, un juego que no dejó indiferente a nadie, y cuyas críticas, en su mayoría, se centraron en Raiden, el “sustituto” de Snake.

Podría perderme en miles de líneas a la hora de hablar sobre las virtudes y defectos del juego, pero prefiero centrarme en Raiden, ese gran incomprendido.
En primer lugar, pongámonos en antecedentes. Estábamos en un recién estrenado S. XXI, hacia unos dos años que pudimos disfrutar de Metal Gear Solid, el juego que hizo que tomásemos contacto con esta gran saga, y con Solid Snake.

Y he aquí, el principal problema de Raiden, Solid Snake dejó el pabellón muy grande. La mayoría de las críticas hacia Raiden se podían resumir en, no es Snake.

Como supondréis, sí, Metal Gear Solid 2 me encantó, Raiden incluído. ¿Por qué? Muy sencillo. Para mí, que tomé contacto con esta saga con Metal Gear Solid, Snake adquirió una madurez muy importante durante los sucesos de Shadow Moses, es por eso que era necesario un nuevo personaje, capaz de llevar a cabo el mismo proceso de aprendizaje.

RaidenRaiden

Al comienzo de nuestra aventura, Raiden es poco más que un autómata que obedece una orden tras otra. Pero termina adquiriendo una tremenda humanidad a lo largo del juego. Y es que en el fondo, Raiden es un alma perdida, sin rumbo. No deja de ser un ser oscuro en busca de un lugar en el que encajar.

El tenebroso y cruel pasado que terminará acechándole y provocando el derrumbe de sus cimientos. Aunque ahí estará Rosemary, novia y analista de datos de la misión, para apoyarle en todo lo que necesite, sobre todo, en un plano más personal. Y es que, aunque al principio me desconcertó algo, he de reconocer que fue interesante la forma en la que Raiden se descubrió emocionalmente.

Y además, tiene que aguantar al peor Coronel Campbell de toda la saga, que no es que ayude mucho la verdad.

Pero bueno, a lo que vamos, que me pierdo. Raiden es un excelente protagonista, lleno de contraluces, como Snake. Y por qué no decirlo, el skull suit que lleva puesto mola mucho. Y no nos olvidemos de la katana H.F., que si a Snake no le gusta, ¡no pasa nada!, trae p’acá que yo te la guardo.

Y bueno, en una cosa tienen razón los detractores de Raiden, y es que no es Snake, pero os recuerdo que el protagonista de Metal Gear Solid 3 Snake Eater, tampoco es el Snake “original”.

Semper fi.

Semper fi.