RetroBarcelona 2016: el pasado en armonía con la actualidad de Barcelona Games World

Esta cuarta edición de Retrobarcelona venía marcado por un cambio muy significativo, y es que se incluía en el marco de la recién estrenada Barcelona Games World (cuyas impresiones tenéis de la mano de mi compañera Irene)… Y avanzando un poco en resúmenes, por lo general le ha sentado muy bien.

La esencia de este Retrobarcelona 2016 no se ve apenas alterada e incluso consiguen algo positivo, ganar en espacio (de hecho lo triplican). En la edición pasada el espacio fue un problema y es que en horas punta apenas se podía pasear ni entre los stands ni entre las consolas. Seguramente el hecho de poder moverse por el resto de la feria y que el transito de visitantes sea más fluido también ha ayudado.

RetroBarcelona 2016: El pasado en armonía con la actualidad de Barcelona Games World

Gracias al espacio ganado este año han podido incluir no sólo más consolas para jugar, si no más maquinas arcade con una cantidad de roms que no te la acabas ni tendiéndola en casa (sí, de hecho estaban a la venta), una colección de pinballs increíble y muchas otras curiosidades más, como por ejemplo una pantalla gigante para jugar, una réplica del coche fantástico o una exposición de cacharros de feria que incluso tenía una figura de… ¡Curro! La mascota de la expo de Sevilla 92. Si esto no es nostalgia, que baje dios y lo vea.

Si la intención era ahorrar había que mantenerse alejado de la zona de las tiendas o mercadillo… Y digo había porque nuestra cartera salió disparada hacia aquella zona en el mismo momento que accedimos a Retrobarcelona. El número de juegos retro por metro cuadrado, la cantidad de productos artesanales cuidados con mucho mimo y libros de todo tipo inspirados en videojuegos hacía realmente una misión imposible el no abrir la cartera para soltar los billetes a diestro y siniestro.

RetroBarcelona 2016: El pasado en armonía con la actualidad de Barcelona Games World

Otro clásico de siempre en Retrobarcelona es la iniciativa solidaria de Videojuegos por Alimentos, que a título personal, me parecía que estaba un poco alejado y apartado del bullicio de la gente y de las tiendas, lo que hacía que la gente reparara menos en su stand. Además el hecho de estar dentro de un evento como el Barcelona Games World seguramente complica el hecho de que la gente se anime a llevar alimentos encima, pese a ganar con todo seguridad en afluencia respecto a otros años. Aun así, a falta de tener los números oficiales en la mano, sólo deseo un gran éxito que desmienta mis humildes sospechas.

También teníamos la zona del museo, dónde podías darte un paseo entre un gran surtido de videoconsolas y algunos periféricos desde sus más primitivos orígenes hasta la actualidad, sin embargo, quizás la inclusión de unos letreritos aportando información extra sobre lo expuesto en cuestión hubiese mejorado la experiencia.

RetroBarcelona 2016: El pasado en armonía con la actualidad de Barcelona Games World

HAMOR absoluto

Por otra parte una buena cantidad de conferencias, podcast en directo, talleres y torneos para todos los gustos hicieron las delicias desde el viernes hasta el domingo para que nadie quede indiferente ante la parrilla de entretenimiento que ofrecían.

En resumen y para no alargarnos más culpable, se agradece mucho el cambio de aires que hay entre el resto del Barcelona Games World y Retrobarcelona, que aunque tengan una manera muy diferente de vivir el maravilloso mundo de los videojuegos, casan a la perfección. De hecho, un servidor ya está ahorrando para la edición del año que viene… o sellando la cartera en una caja de alta seguridad del banco.

RetroBarcelona 2016: El pasado en armonía con la actualidad de Barcelona Games World

No se me ocurre mejor manera de jugar al Bomberman