Rolling Bob - Análisis PS4

Rolling Bob es una de las muchas ideas nacida bajo la capa de PS4 Talents. Este producto nacional realizado por Moon Factory, nos propone una aventura 2D donde el giroscopio de DualShock 4 es la principal baza y a la vez, el mayor fallo del juego.

La historia de Rolling BOB es manida y para necesaria: Bob, un robot, convive junto a sus semejantes en el mundo Gyga. Todo va bien hasta que llega Ugo y roba el núcleo de la ciudad y secuestra a los robots Bits, entre ellos al hijo de Bob. Como debe ser el más espabilado de la tribu, al pobre Bob le toca la tarea de recorrer treinta niveles en los que debe rescatar a los robots Bits y recuperar el núcleo.

Rolling Bob se desarrolla en 2D y podemos acelerar, detener y hasta cambiar la dirección en la que se mueve Bob. Para sortear los peligros que nos aguardan no disponemos de armas ni capacidades físicas superiores, y lo apostamos todo al giroscopio del DualShock 4. Y es aquí donde empieza a fallar todo.

La idea es que, puntero mediante, tracemos una serie de lineas moviendo el mando, de este modo, Bob puede pasar por encima de rodillos, evitar columnas de fuego, o acceder a zonas ocultas. Al principio es sencillo, pero una vez hemos avanzado y la cosa se complica, sufrimos la falta de precisión que se le ha dado al puntero.

No son pocas las veces que el trazo sale mal debido a este motivo, abocando a Bob a una de las muchas maneras de morir que hay en este juego.

Y es una pena, porque la premisa que plantea Rolling Bob es simple pero efectiva. Los niveles, a pesar de su monotemática, plantean situaciones arriesgadas y diversas, en las que debemos frenar y trazar un plan antes de lanzarnos. Bob responde al control a las mil maravillas, y las físicas están notablemente trabajadas, pero al final, estamos dependiendo de un puntero impreciso.

Gráficamente, Rolling Bob goza de una gama de colores brillantes y sombras efectivas, ayudando a esa sensación de entrono industrial cerrado. Además, las animaciones del personaje están muy bien definidas, concediéndole cierta personalidad. El apartado sonoro no tiene ningún calado en la aventura, taladrando nuestra cabeza con una melodía repetitiva que nos acompaña en varia secciones.

Rolling Bob es una aventura de cuatro horas perfecta para una tarde. Si uno se sobrepone a la falta de precisión del puntero, se trata de una aventura ágil, sencilla y gráficamente muy bonita. Las posibilidades del sistema de trazado son los suficientemente atractivas para darle, al menos, una oportunidad.

Trazos sin precisión
El sistema de trazado es una opción interesante.Gráficamente cuidado.Treinta niveles que se traducen en cuatro horas de diversión.
Puntero de trazado muy impreciso.Apartado sonoro machacón y repetitivo.La falta de variedad en los escenarios puede llegar a aburrir.
6Nota Final
Historia5
Jugabilidad6
Gráficos7
Sonido5
Diversión7
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