Ryse: Son of Rome - Análisis PC

Ryse: Son of Rome fue uno de los juegos que más impacto y revuelo causó cuando vimos sus primeros gameplays, y más aún al saber que sería exclusivo de Xbox One. No obstante, el título de Crytek obtuvo unas calificaciones bastante modestas entre la prensa especializada una vez lanzado, sobre todo por su acusada repetitiva jugabilidad. Todos conocéis como acabó la historia, y al igual que otros exclusivos de Xbox One, como Dead Rising 3, este título de acción ambientado en la antigua Roma ha terminado apareciendo en PC por la puerta de atrás. Ya pudimos disfrutar de una pequeña demo hace varias semanas que nos dejó un buen sabor de boca, y ahora hemos probado el juego completo, del que os traemos nuestro análisis particular. ¿Merecerá la pena en PC? Ahora lo veremos.

ANALISIS RYSE Hijo de Roma

Hijo de Roma

Antes que nada, os advertimos que este análisis se centra en la versión de PC, obviamente, por lo que al ser el mismo juego que en Xbox One haremos hincapié sobre todo en los aspectos gráficos y la jugabilidad en ordenador. El título nos cuenta la historia de Marius Titus, un centurión al que aguarda un gran destino, que naturalmente no os vamos a contar, y que cuenta su propia historia en forma de flashbacks, que en definitiva son los diferentes capítulos de los que consta el juego, 8 en total. La historia en sí resulta bastante interesante, en parte gracias al magistral tratamiento que le ha dado Crytek a las cinemáticas, y cuenta con la suficiente chicha y algún que otro giro inesperado como para hacer que el jugador se interese por ella. No es para ganar un Oscar, pero cuenta con momentos épicos.

Estos 8 capítulos se suceden en diferentes localizaciones geográficas de la antigua Europa romana, a cada cual más bella, llegando a durar unas 8 horas como máximo, 6 nos ha durado a nosotros, algo escasa aunque su repetitiva jugabilidad lo agradezca. No invita Ryse a volver a jugarlo muchas veces, pues pese a tener coleccionables en algunos caminos secundarios la exploración es inexistente y el juego es un pasillo de principio a fin. Igual ocurre con su dificultad, en sus niveles más altos simplemente necesitaremos un mayor número de golpes para acabar con nuestros enemigos, y ellos menos con nosotros, pero las mecánicas son las mismas. Llegamos así al punto donde se llevó más palos cuando salió a la venta en Xbox One: su jugabilidad. Pero antes os explicaremos como se juega en PC a Ryse: Son of Rome.

Aprenderemos los movimientos de atacar con la espada y desarmar o empujar momentáneamente a nuestros oponentes con el “click izquierdo” y “derecho” del ratón respectivamente. El “espacio” nos servirá para bloquear los ataques enemigos y “mayúsculas izquierdo” para evadirlos. La clásica combinación de “WASD” para mover a nuestro personaje y la “E” para realizar las ejecuciones de nuestros enemigos haciendo combos con los botones mencionados del ratón. Cada ejecución nos permite aumentar ciertos aspectos de nuestro personaje en el acto como la salud, el daño,  la experiencia o la capacidad de hacer focus a nuestros enemigos, algo que podremos cambiar al girar la rueda del ratón. En general todo funciona bastante bien y nos acostumbraremos en un par de minutos, además Crytek ha optado por incluir más configuraciones para el teclado, aparte de la posibilidad de utilizar un pad como el de Xbox 360, jugando exactamente igual que en la versión de Xbox One. No obstante, pese a usar el mando de 360 el juego cuenta con la tipografía del de Xbox One, por lo que los usuarios que no conozcan el nuevo mando verán algún icono desconocido.

En temas de jugabilidad no hay nada nuevo que no hayamos visto ya en su versión de Xbox One, debiendo siempre realizar el mismo combo de bloquear los ataques enemigos a tiempo, desarmar momentáneamente y atacar rápidamente, de forma que podamos ejecutar a nuestros enemigos lo antes posible. Como veis, son dos teclas o dos botones los que tendremos que usar para salir victoriosos en los enfrentamientos una vez que aprendamos los patrones de nuestros enemigos. La gracia radica en el tema de las ejecuciones, las cuales nos darán algún tipo de bonús según deseemos, tal y como hemos explicado antes, por lo que si andamos justos de vida nos pondremos regeneración, si necesitamos rellenar la barra de focus usaremos la de focus, o experiencia o daño extra. ¿Pero que es el focus?  Es una habilidad que aturde a los enemigos y permite a Marius entrar en una especie de modo frenesí, donde puede acabar rápidamente con los enemigos, obviamente se gasta y necesitaremos realizar los timings correctamente para poder rellenarla. Al final el tema de las ejecuciones no resulta tan importante ni tan desequilibrante, salvo que andemos muy mal de vida y nos urja recuperarla o queramos obtener mayores puntuaciones, no obstante verlas resulta una delicia, aunque a la larga repetitiva. Con la experiencia ganada podremos desbloquear habilidades para nuestro personaje como más salud, mejores características para el focus, mayor número de lanzas disponibles, etcétera.

Pese a la simpleza de su jugabilidad, el sistema funciona muy bien y resulta satisfactorio lograr cadenas perfectas o realizar ejecuciones a pares. Aún así, Crytek ha introducido fases en las que deberemos ir  codo con codo con nuestras tropas, durante  un breve periodo, decidiendo cuando cubrirnos con nuestros escudos y cuando atacar con lanzas que camuflan la monotoneidad de la jugabilidad del título. De igual forma se nos propone a veces tomar decisiones a la hora de defender o preparar ataques, aunque en la práctica no resulta tan importante. El añadido de algunos combos le hubieran sentado muy bien al juego, una lástima sin duda. Los modos multijugador, pese a contar con numerosas localizaciones y la posibilidad de personalizar la indumentaria de nuestro personaje, se basan en la misma mecánica y en sobrevivir a hordas de enemigos, por lo que realmente no aportan nada nuevo.

Músculo audiovisual

Y es que, donde verdad Ryse: Son of Rome se desmarca es en sus apartados técnicos, viendo que su jugabilidad es la misma que la de Xbox One, para bien o para mal. En esta ocasión, Crytek ha puesto mucho empeño en mejorar lo visto en la consola y en traer a los usuarios de PC un auténtico espectáculo visual. El juego cuenta con multitud de opciones gráficas que podremos configurar según nuestro criterio: texturas, sombras, partículas, motion-blur, antialiasing (temporal, supermuestreo), animaciones de alta calidad, bloqueo de frames por segundo, sincronización vertical, filtrado de texturas, calidad de los objetos, y la más importante, resolución de renderizado.

¿Por qué es esta la opción más importante? Tras realizar pruebas es la que influye en mayor medida a la calidad visual del juego y también a su rendimiento, de forma que si optamos por un 100% de renderizado el juego tendrá mayor nitidez que si optamos por un 75 o 50 por ciento. Igualmente parece dar mejores resultados el bajar el resto de opciones gráficas a fin de mantener el 100% de renderizado, aunque ya os tocará pegaros a vosotros cuando salga el juego y decidir.

Con todo esto, hemos podido disfrutar del juego con todas las opciones maximizadas, con un equipo que queda a medio camino entre los requisitos mínimos y recomendados:  CPU: AMD FX- 6300 Six-Core 3.5 GHZ , GPU: AMD Radeon Hd 7770 1Gb GDDR5, RAM: 8 GB  y Sistema Operativo: Windows 8.1 x64 bits. Incluso mientras grabábamos, el juego se ha mantenido muy estable en torno a los 30 frames por segundo, lo que quiere decir que Crytek se ha esforzado mucho con la optimización del juego. Incluso con las opciones minimizadas, con 100% de renderizado, los resultados son magníficos.

Los resultados, ya los estáis viendo en las imágenes y vídeos (aunque YouTube y el deplorable Cardona hayan disminuido la calidad), una auténtica delicia que podríamos catalogar como los mejores gráficos vistos en PC del año. Sería injusto centrarse en algún apartado en concreto porque absolutamente todos lucen a las mil maravillas, las animaciones, la iluminación, el modelado de los personajes y de los entornos…absolutamente brillante. También cabe resaltar las cinemáticas, las cuales funcionan a 60 frames por segundo, contando con una fidelidad impresionante y una sincronización labial perfecta. El audio también nos ha dejado un buen sabor de boca, el doblaje original resulta bastante más emocionante que el castellano, los efectos de sonido de las espadas y los escudos librando su propia guerra y los alaridos de los enemigos cercenados son muy inmersivos. De igual forma cuenta con una excelente banda sonora que se hace notar en los momentos épicos de nuestra aventura.

La compra depende de ti

Bueno, entonces, ¿merece o no merece la pena este juego en PC? Aquí entra la opinión de cada usuario y si piensa si su jugabilidad es repetitiva o requiere de cierta habilidad y rapidez para progresar en la aventura, aparte de tener uno de los apartados audiovisuales más impresionantes que se han visto en PC y una historia a la altura de lo que se nos pretende transmitir, de forma muy cuidada. Crytek nos trae Ryse: Son of Rome a PC con todos los contenidos extras lanzados en Xbox One desde su lanzamiento, además de un apartado gráfico renovado, mejorado y aparentemente muy bien optimizado, a un precio de 39,99 euros, aunque quizás sea exagerado dado su duración y su forma de jugarlo.

Posiblemente la mejor forma de afrontar el título sea como si de una serie o película de aventuras se tratase (o poco a poco o de golpe), no obstante no es un juego con el que vayas a jugar más de una semana seguida por lo repetitivo que se hace. La historia entre romanos y bárbaros vista desde la vida de Marius Titus llegará a PC el próximo 10 de octubre. ¿Os uniréis a estos gladiadores?

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Os dejamos con algunos de los gameplays que grabamos en su máxima configuración gráfica para que los disfrutéis:

Cinemáticas

Combate

Defensa del Palacio

Bárbaros

Formación

Ejecución

Primeros Minutos

El río

Oswald 

Basilius