Sakurai afirma que no quiere hacer más Super Smash Bros.

Hacer un pacto con el diablo y ser eternamente joven pasa factura, sino que se lo digan a Sakurai, el director de Super Smash Bros, que en unas declaraciones ha confesado lo que ya se le veía desde hace tiempo, que está más harto del juego que nosotros de la pareja Ash y Pikachu.

Estoy hasta los güinflies, ¿entendéis?

Estoy hasta los güinflies, ¿entendéis?

Vamos a ir por partes. El muchacho no tiene pensamiento ninguno de volver a hacer un Super Smash Bros. en primer lugar porque cree que la franquicia se encuentra en un momento muy complicado y que, para más inri, eso irá empeorando con el tiempo. No se trata de problemas y cotilleos internos (que es lo que nos gusta), sino más bien de una percepción suya con respecto a esa perfección que siempre busca conseguir.

El juego cada vez tiene más contenido y, precisamente por esto, la soga está cada vez más cerrada sobre su cuello ya que le obliga a mantenerlo y aumentarlo. Según él, hace ya mucho tiempo que sobrepasaron el límite de lo posible y, sin embargo, si en un nuevo juego eliminan contenido, la gente se quejará. Esta sensación de estar al límite con el juego ya se la hemos visto al muchacho varias veces cuando ha criticado a los fans de echar por tierra su trabajo con publicaciones de escenas y demás en internet lo que, al final, derivó en la eliminación del modo historia.

Por supuesto, además de quejarse, el muchacho no ha querido dejar una perla en plan ególatra, al decir que no es capaz de imaginarse a nadie más que se ponga el frente del juego y ofrezca tanto contenido y con tanta calidad como él lo ha hecho.

Por supuesto, entre estas declaraciones y lo que Nintendo vaya a hacer al final con la franquicia hay un mundo y si bien, de aquí a que veamos un nuevo juego de Super Smash Bros. van a volver a pasar años, Sakurai no cree que vaya a ser posible ver una continuación. Así que, desde aquí, por favor, Nintendo, deja en paz al pobre Sakurai que se vaya de vacaciones, que el muchacho se lo merece.