Sonic Boom: Fuego & Hielo - Análisis Nintendo 3DS

Hablar de Sonic Boom es un poco peligroso en estos momentos. Básicamente porque ese nombre implica connotaciones bastante negativas para el apaleado erizo azul de SEGA. Pero no os preocupéis porque, si bien no soy capaz de catalogar Sonic Boom: Fuego & Hielo como un “Sonic”, sí que es cierto que Sanzaru Games, los desarrolladores, han conseguido darle una personalidad bastante fuerte y una entidad como juego de plataformas bastante interesante.

Desde el primero momento que hablamos de esta saga de juegos de Sonic, decidí tomármelo como un spin off más que como un juego de la trama principal. Sonic Boom: El ascenso de Lyric y Sonic Boom: El cristal roto fuefon, por así decirlo, dos pruebas que se quedaron a medias y no llegaron a lo que tenían que ser. Sobre todo el juego de Wii U.

Pero mira por dónde, este Sonic Boom: Fuego & Hielo ha sido capaz de remendar muchos de los fallos y de darle una jugabilidad única que consigue personalidadcarisma y, sobre todo un buen sistema de plataformas aunque esté muy alejado de la jugabilidad típica de Sonic.

He de reconocer que cogí el juego con mis reticencias (pese a ser un gran fan del erizo), y que mis primeros minutos de contacto con el título de Sanzaruno fueron demasiado prometedores. Un Sonic muy lento, una jugabilidad basada en los saltitos y los impactos dirigidos y unos escenarios que no tenían ni carisma ni una banda sonora digna de resaltar, ni mucho menos.

Mientras jugaba, en mi cabeza rondaba una nota media de un seis, o un seis y medio. A veces incluso de un cinco y poco más. Pero esto cambió. Y no sé en qué momento del juego lo hizo. Solo sé que, de pronto, tenía ganas de jugar, de ver la siguiente fase y de conseguir el siguiente reto en el tiempo establecido.

De buenas a primeras, las zonas pasaron a ser algo más carismáticas. Dejamos de lado las junglas típicas y las zonas tropicales y empezamos a ver castillos o cementerios que recordaban poderosamente a Sonic 2 y Sonic 3 (en aspecto). Casi sin darme cuenta, empecé a tararear algunas de las melodías del juego y empecé a cogerle cariño a estos personajes que te van a hacer reír un montón.

Y justo cuando estaba en lo mejor, cuando la música promete, cuando la dificultad empieza a suponer un reto y te entran ganas de probarte a ti mismo… el juego termina. Un coitus interruptus en toda regla, oye.

Sí, ya lo sé, es cierto que hay un montón de coleccionables por recoger y bastantes fases extras con minijuegos en las que conseguir la mejor puntuación, además de carreras en circuitos especiales para jugar con amigos. Lo sé. Pero no es lo mismo. Y al final me di cuenta del porqué: por los personajes.

No sé si habréis visto la serie de Sonic Boom. Es una serie que coge a los personajes de esta subsaga y los mete en un universo muy loco con historias absurdas pero… divertidas. Y esto es lo que hace Sonic Boom: Fuego & Hielo. Nos da unos personajes graciosos, simpáticos (y simples, lo sé), y los adereza con un poco con un Eggman sublime y cachondo que le da ese toque especial a las escenas que parecen sacadas de la serie.

No esperéis ver a un Sonic corriendo como un descosido por los escenarios (su movimiento normal es “correr lento”), o que se ponga a rodar por el suelo dándole abajo. Tampoco esperéis las plataformas normales de un juego del erizo o las combinaciones de personajes normales.

Sonic Boom: Fuego & Hielo ofrece otra cosa. Ofrece un plataformeo bueno, pero diferente. Un plataformeo basado en los saltos medidos, en los cambios de personajes para explotar sus habilidades y en, por supuesto, el hielo y el fuego.

Este sistema es muy entretenido, pero peca en algunos sentidos. Por ejemplo, cada personaje tiene una serie de habilidades. Tails dispara, Amy golpea con el martillo, Knucles excava y Sticks lanza el boomerang (sigo sin saber qué pinta esta niña aquí). Pero al final, siempre acabas cogiéndote a Sonic porque tiene el triple salto y es el que de más apuros te va a sacar. El resto de personajes los usas cuando toca… y punto.

El uso del fuego y del hielo tampoco es tan extraordinario como nos dijeron. Con el hielo congelas y haces caminos. Con el fuego fundes y abres caminos o prendes mechas. Y punto. Sí es cierto que con estos elementos se consiguen algunas combinaciones interesantes, pero no da para innovar demasiado y parece que se les acabaron las ideas a mitad del juego. Aún así, da juego.

Por último, la dificultad del juego no es que sea precisamente la más elevada. No hay vidas en Sonic Boom: Fuego & Hielo, por lo que podremos intentar una y otra vez las zonas sin miedo a penalizaciones. Si nos hieren, volvemos al principio de la plataforma. Si nos quedamos sin anillos volvemos al principio o al punto de salvado.

Además, el plataformeo pocas veces supone un reto. Lo más complicado está en las fases de pruebas o en alguna zonas ocultas que, ya que estamos, suelen verse a la legua.

En definitiva, se que que Sonic Boom: Fuego & Hielo está hecho para un público más infantil y nuevo en el universo de Sonic y que ha aprendido quién es el erizo y sus compañeros viendo la serie animada.

Pero esto no le quita mérito a Sanzaru Games ni a su nuevo título que sale con una muy buena nota de esta prueba. Sigo prefiriendo la jugabilidad de los Sonic más clásicos, como por ejemplo los primeros o los de GameBoy Advance, pero este spin off queda en muy buen lugar y, por supuesto, muy por encima de los otros títulos de Sonic Boom.

Eso sí, Sanzaru Games debería de mejorar mucho el tema sonido. Sigue siendo la asignatura pendiente de estos juegos porque Sonic, queridos culpables, es música, plataformeo, velocidad y diversión. Y aquí ha fallado esa primera.

ESTILO BOOM
Tiene personalidad propiaLa jugabilidad es muy fluidaMuchos tipos de fases y minijuegos
Banda Sonora muy alejada de los juegos de SonicCortoCinco personajes, pero siempre acabas jugando con Sonic
7.4ESTILO BOOM
GRÁFICOS8
SONIDO6.5
JUGABILIDAD8
DIVERSIÓN7
Puntuación de los lectores 4 Votos
8.7