Tales of Berseria - Primeras Impresiones

El nuevo Tales of Berseria llega en menos de un mes y lo hace con la firme intención de arreglar el desaguisado de Tales of Zestiria.

Los jugadores de Tales of estamos de enhorabuena. No porque este mes salga a la venta Tales of Berseria, sino porque el nuevo título de Bandai Namco nos da la impresión de que soluciona bastantes de los problemas que ensombrecieron a la historia de su predecesor, Tales of Zestiria.

Hay que recordar, para los Dori de este lado del charco, que este Tales of Berseria está conectado directamente con las aventuras de Sorey y compañía ya que ambos juegos transcurren en el mismo mundo. Lo que pasa es que el que nos trae al cuento hoy resulta ser el pasado del primero. Cosas de la vida, oye.

Ya os comentamos en su momento los grandes problemas de Tales of Zestiria: una historia mal contada, unos combates que desesperaban por culpa de la cámara (a la cual quisimos matar en millones de ocasiones) y un sistema de batalla algo repetitivo y con pocas variaciones, sobre todo con respecto a otros Tales of. Vamos, una suerte de Final Fantasy XV pero en el universo de los de Bandai Namco.

Este Tales of Berseria, por lo que hemos podido probar, es capaz de arreglar muchos de los problemas arriba mencionados.

Para empezar, el mundo ya no parece tan vacío. Se nota que la base de este juego, pese a salir en PlayStation 3 en Japón, ha elevado un poco el listón y se ha centrado más en PlayStation 4. Se sigue notando que no es un juego de última generación en cuanto a gráficos se refiere, pero al menos los escenarios no están vacíos y tienen texturas más repetitivas que un yogur de ajos.

Sin duda alguna esto también es consecuencia directa del regreso de los combates tradicionales a la saga. En Tales of Zestiria vimos cómo estos se producían en el mismo escenario nada más chocar con los enemigos. Ahora pasamos a una pantalla paralela en la que combatiremos en un campo exclusivo para el combate.

De esta forma no importa lo que haya de por medio en los mapas de exploración: ya no molestan. Por lo tanto, se puede recargar más el mundo y darle más vida, que es lo que le faltaba a Zestiria.

Si hablamos de los combates no podemos irnos sin mencionar la cámara. Volvemos a tener una cámara centrada en el personaje principal y no en los enemigos. De esta forma no perderemos de vista a nuestro protagonista, sea el que sea. Y sobre todo y ante todo ¡se acabaron las esquinas malditas que volvían loca a la cámara!

Ya no perderemos el control de un combate que se vuelve más ágil y variado de nuevo. Tendremos artes para dar y tomar y os puedo asegurar que cada personaje es de su padre y de su madre. Los combos los crearás tú en el menú a tu gusto y sin tener que preocuparte por recordar todos y cada uno de los golpes, sus direcciones y sus momentos.

Si quieres configurar un combo para un enemigo débil a terios, pues oye, te pones los ataques uno detrás de otro y los haces sin parar. Si luego viene uno débil a artes ocultas, pues de pones uno de artes ocultas. Realmente podemos decir que esto sí que es un avance.tales of berseria

Esta vez serán las almas las que lleven todo el peso y la estrategia del combate. Cuantas más almas tengamos, más combos y movimientos podremos hacer. Por ello es importante no quedarse sin ninguna de ellas. Cuesta pillarle el tranquillo, pero no es difícil.

El progreso de los personajes también dependerá en gran medida de nuestras decisiones. Ahora es el equipo el que nos dará habilidades por lo que equiparle una cosa u otra gana protagonismo.

Los personajes también reciben mucha más atención y mimo que en Tales of Zestiria. Mira que Sorey y compañía eran carismáticos. Sin embargo se quedan muy a medias en la historia. Velvet y los suyos no. En esta ocasión cada uno estará en el grupo por un motivo determinado y eso se vivirá en las carnes del jugador.

Las skits son más cuidadas, las conversaciones se mezclan entre principales y banales, la historia nos lleva a un sitio por un motivo y no de aquí para allá intentando dar una falsa sensación de libertad que en realidad no lo es. No nos sentimos perdidos, aunque sí libres de explorar y ver lo que queramos.

En definitiva, que las primeras horas de Tales of Berseria que hemos podido probar nos han dado un aire muy fresco y han hecho que tengamos muchas más ganas de Tales of. Después de la decepción de Tales of Zestiria nos hacía falta algo así. Y realmente, queremos saber qué pasará con Velvet y compañía en el resto del juego.