Xenoblade Chronicles X - Análisis Wii U
Xenoblade Chronicles X - Análisis Wii U
9.7GOTY
Gráficos9.5
Sonido9.5
Jugabilidad10
Historia10
Modos de Juego9.5
Puntuación de los lectores 9 Votos
9.5

Xenoblade Chronicles X es a Wii U lo que en su momento fue Xenoblade Chronicles a Wii. Es decir, casi la perfección hecha juego.

Monolith Soft vuelve a lucirse con un trabajo que pone en entredicho las verdades absolutas que muchos otros estudios esgrimen para justificar sus fallos y limitaciones  y nos plantan delante un juego enorme, con todas sus letras, sin bugs, y acabado al cien por cien.Sin truco ni cartón.

Y todo ello, encima, en Wii U, una consola supuestamente inferior a PlayStation 4 y Xbox One que,  en esta práctica, supera, y con creces, a juegos que se tachan a ellos mismos de enormes. Eso sí, con sus propias limitaciones, claro está. Pero vamos a ver qué tenemos entre manos, porque merece la pena analizarlo.

No es un JRPG

No nos engañemos. Xenoblade Chronicles X no es un JRPG al uso ya que no cumple casi ninguno de los estándares que se presuponen en este tipo de juegos. Es decir, no tenemos una historia lineal que seguir. No hay un único camino ni una única forma para hacer las cosas y los personajes no son, quizás, lo carismáticos y estereotipados que uno podría esperar.

Quizás por esto no ha tenido la acogida entre los japoneses que se esperaba, ya que, quizás, ellos buscan algo más parecido al Final del Pasillo XIII (Final Fantasy XIII), o más Tales of. Pero Monolith Soft se ha alejado de todo eso.

Xenoblade_Chronicles_X

A diferencia el primer Xenoblade Chronicles, esta nueva historia nos presenta un planeta entero que explorar: Mira, nuestro nuevo hogar. Cinco continentes (y alguna que otra sorpresa), nos esperan llenos de peligros y retos, tanto en el tema exploración como combate. Seremos dueños de nuestro propio camino ya que podremos ir a donde queramos cuando queramos. No hay barreras que nos impidan seguir, así que siéntete libre de andar y ver las maravillas del planeta.

Y ese es precisamente el objetivo que se ha propuesto Monolith Soft con este juego ya que para poder ir avanzando en la historia tendremos que cumplir unas condiciones de exploración. Si no tenemos determinado porcentaje de los continentes desbloqueado, no podremos seguir.

Ya esto nos da una idea de por dónde van los tiros en este juego. Tendremos que llegar a todos los rincones, derrotar enemigos, completar misiones específicas, situar sondas de exploración y extracción y muchísimas cosas más. Cada una de ellas nos dará un pequeño porcentaje de exploración que habrá que llevar al máximo.

Todo esto, a través de un planeta cambiante, lleno de detalles y ningún espacio vacío. Mira está llena de vida. Los “indígenas” campan a sus anchas por todas partes, andando, comiendo, bebiendo, incluso cazando. Además, da igual que estés cerca del principio. Seguramente si avanzas dos pasos te encontrarás con un enemigo de nivel 55 al que es mejor no molestar, por ahora.

Las cosas también cambian conforme avanzamos. Así pues, en NLA, la única ciudad que hay en el juego, iremos recopilando información que nos dará detalles sobre requisitos para completar misiones o encontrar partes de la Ballena Blanca, algo importante en el eje central de la historia del juego. Conforme vayamos hablando con la gente, iremos viendo cómo el mapa se actualiza para darnos esa información, así que, es muy importante darse vueltas por NLA a menudo.

Que pereza caminar todo...a mi que me traigan el robot ese para ir volando.

Que pereza caminar todo…a mi que me traigan el robot ese para ir volando.

En cierto punto de la historia conseguimos nuestro ansiado Skell, eso si, sin la opción de volar, eso viene más adelante. Lo siguiente que se recomienda hacer es ir al manual y leerse los 3 apartados que hacen referencia a los skell, para que tengáis claro como funciona, qué pasa si se rompe y los requisitos para equiparle objetos o asignarlo a personajes.

Hay tres tipos de Skell, ligero, mediano y pesado. Cada uno tiene sus características y su propio equipo, por lo que podéis ir probando para ver cual se os ajusta mejor y los que no siempre se los podéis asignar al resto de miembros del equipo.

Conseguir un Skell también os permitirá moveros por Mira con mucha más rapidez y quizás podáis acceder a algún que otro sitio que antes no podíais, pero esto se notará mucho más cuando consigáis el módulo de vuelo. Por último, también notaréis un cambio importante en los combates. Contra los enemigos pequeños habrá partes a las que no podréis apuntar debido a vuestro tamaño, pero para compensar los combates contra enemigos gigantes serán “más sencillos”, lo entenderéis mejor cuando lo probéis.

Por último, podemos hablar del online, un modo con el que Monolith se ha atrevido y que nos permite completar misiones para BLADE de forma individual, cooperativa o con amigos, aunque no deja de ser frutrante, sobre todo al principio, jugar con gente que tiene sus skells y tú vas andando por ahí solito y perdido.

Algo falto en personalidad

Toda esta riqueza en el mundo tenía que contrastar con la carencia en algunos aspectos, como es la personalidad de algunos personajes. Si bien la fuerza de muchos RPG recae siempre sobre sus personajes, y a veces no tienen porqué ser los protagonistas, como en el caso de Dragon Age, Final Fantasy o demás, en Xenoblade Chronicles X es lo que más se echa de menos.

Sin desprestigiar a nuestro protagonista, éste carece de voz, personalidad y hasta de forma. Lo podremos personalizar en todos los aspectos que queramos y seremos dueños de sus decisiones. Sin embargo, la fuerza que tenía Shulk, por ejemplo, en el anterior, desaparece para hacernos meternos más en una historia como nosotros mismos.

Xenoblade_Chronicles_X

Tampoco los secundarios son gran cosa al principio. Podremos elegir a varios de ellos desde un momento muy tempranero de la trama aunque veremos que nos faltarán las presentaciones. No empatizaremos demasiado con ellos en un principio y para ver cómo son realmente, qué hacen y qué buscan, tendremos que ir cumpliendo las misiones de afinidad, que nos permitirán ver su trasfondo.

A veces estas serán más obligatorias o condicionantes para acceder a algunos rincones, pero otras serán totalmente optativas.

Técnicamente impecable

Lo más sorprendente de todo es ver cómo un mundo tan enorme está libre de cargas. Todo el planeta es accesible (y visible) y tan solo nuestra paciencia determinará hasta dónde queremos llegar.

Solamente nos encontraremos con cargas cuando hagamos el viaje rápido (poco recomendable si queremos descubrirlo todo) y en los barracones, nuestra base. El resto, es simplemente ir andando de aquí para allá (o nadando) y a descubrir.

Lo que no vais a encontrar, al menos en mi experiencia y los que conozco, es un bug. ¿Os acordáis de esos juegos que dicen que por ser tan grandes tienen derecho a tener bugs? Pues eso. De acuerdo, Xenoblade Chronicles X no es un juego tan denso como, por ejemplo Skyrim, que tiene los pueblos y personajes más repartidos por todo el mapeado.

Sin embargo, el juego de Monolith Sofr es mucho más grande que el de Bethesda y, aunque solo tenga una ciudad, ésta es mucho más grande que algunas de las que nos plantean esos títulos. Y no encontraremos ni un solo fallo que haya que solventar.

ND xenoblade 2

Tan solo el DLC para hacer las cargas más rápidas si usamos el formato físico del juego se antoja algo necesario para ver cómo los elementos se cargan un poco mejor. Pero no encontraremos popping con los escenarios, pese a estar tan repletos de elementos.

Otro aspecto a reseñar es la banda sonora, compuesta por Hiroyuki Sawano, que lleva a sus espaldas otras como las de Soul Eater o Kill la Kill, un anime muy recomendado. Casi todos los temas tienen una parte cantada y tiene una variedad enorme. Muchas veces nos quedaremos en determinados lugares solamente para contemplar el paisaje con esa melodía de fondo.

Eso sí, es muy distinta a la de Xenoblade Chronicles. Radicalmente distinta, podríamos decir, pero ello no le quita espectacularidad. Eso sí, si hay que ponerle un fallo, es que en las escenas, las voces de las melodías suenan casi tan fuerte como las de los personajes, y si no es por los subtítulos, te puedes quedar algo descolocado.

Gráficamente, poco hay que decir. Xenoblade Chronicles X es una maravilla en su mundo, aunque peca algo en los personajes y sus animaciones. Sin embargo, el objetivo del juego era darnos Mira para explorar, hacernos sentir perdidos y darnos la oportunidad de empezar de nuevo a crear la humanidad. Y esto, lo consigue a las mil maravillas.