Todavía no es el momento para la realidad virtual en Xbox Scorpio

Con la nueva consola de Microsoft ha quedado una duda. ¿Qué hay de la realidad virtual en Xbox Scorpio? Parece que, por ahora, el equipo no piensa en eso.

Como bien sabréis, culpables, ayer fue un día especial para la industria. Por fin se presentó la nueva consola de Microsoft tras tanto tiempo de secretismo. Conocemos sus especificaciones técnicas, sí, pero hay una mala noticia… Parece que la realidad virtual en Xbox Scorpio va para largo.

El contenido para esta modalidad de juego podría aparecer el año que viene, según Microsoft. Que no nos lo inventamos, oye…

Nuestro plan es traer una realidad mixta a la familia de Xbox One, incluyendo Project Scorpio en 2018.

Xbox Scorpio es la consola más potente que aterrizará en el mercado. Superará a Xbox One S (obviamente) y a Playstation 4 Pro. Seguramente estaréis pensando: ¿por qué no dar soporte a las gafirulis? De hecho, mirando sus especificaciones, la consola tiene la capacidad suficiente para soportar Oculus Rift o HTC Vive.

Pero ojo: que pueda soportar dichos sistemas no quiere decir que vaya a incluirlos. Microsoft ha estado currando arduamente en sus sistemas de realidad virtual y realidad aumentada. La prueba está en productos como Windows Holographic y Windows Mixed Reality.

¿Debería Microsoft mirar a la realidad virtual? Parece que sí. Viendo las cifras de venta de su “rival” (Sony y su VR), la compañía americana no puede hacer ascos a este mercado. Pero no vamos a decir nada sobre qué sí y qué no debería hacer una compañía. Solo remarcar que VR ha logrado colocar un millón de gafas en un millón de hogares. Venga Microsoft: dadle amor a la realidad virtual en Xbox Scorpio.

realidad virtual en Xbox Scorpio

¡Mira mamá! ¡Estoy en un juego!

Si algo hay que decir es que, desde luego, sería algo positivo para la industria. En caso de ofrecer un buen producto, el usuario tendrá una mayor oferta donde escoger entre apartos de realidad virtual. Ya se están empezando hasta a crear cabinas… No digo nada, y lo digo todo.