análisis Mortal Kombat 11: Aftermath

Análisis Mortal Kombat 11: Aftermath para PlayStation 4

Kronika no ha dicho la última palabra. Volvemos a defender los reinos en este análisis de Mortal Kombat 11: Aftermath para PlayStation 4.

Mortal Kombat 11 nos dejó claro que Ed Boon y NetherRealm sabían lo que hacían. Con Mortal Kombat IX reavivaron la saga gracias al poder económico de Warner, recuperando su toque tan especial. Con el X profundizaron en nuevas mecánicas gracias a Unreal Engine 4 y con el 11 se coronaron con una obra más libre, centrada en el gamefeel y capaz de enamorar a cualquier forofo del género. Tanto Warner como NetherRealm no querían perder la oportunidad de extender la historia tan enrevesada del original con una vuelta de tuerca muy inteligente, valiente y excitante. Esto es el análisis Mortal Kombat 11: Aftermath y estáis invitados a seguir leyendo.

Alianzas imposibles y retorcer el tiempo vuelve a ser santo y seña de la historia de Mortal Kombat.

Liu Kang, para qué tocas si no sabes

Como supondréis, la historia de Aftermath continúa donde lo dejó el original. Supongo que si estáis aquí es porque ya os la sabéis, así que pasaré a hablar sin restricciones de spoilers. Liu Kang la lía parda. Se carga a Kronika y en el proceso, también su corona, que le permite controlar los anales del tiempo. La cosa se desmadra tanto que no puede controlar el reloj del tiempo y las realidades empezarán a plegarse y desaparecer. Por tanto, un audaz Shang Tsung se aliará con Fujin y NightWolf para viajar al pasado y recuperar la corona, con la hipótesis de que así Liu Kang podrá controlar el reloj y crear una nueva era sólida y sin fisuras.

El modo historia dura en torno a las 3 horas, una duración muy loable para tratarse de una expansión de otro que dura más o menos 5 horas. Aquí se nos permite sacar chicha a los personajes de los DLC, tanto en lo jugable como en lo narrativo y podremos disfrutar de un enfoque ligeramente diferente de la segunda mitad de la historia del original. Los villanos adquieren un matiz muy interesante, sus artimañas están muy logradas y ese tono tan soez y brutal de Mortal Kombat se sigue respetando.

Además, habrá momentos donde tendremos que tomar decisiones que pueden variar ligeramente los acontecimientos. Lo que puede desembocar en dos finales totalmente opuestos, que dejarán satisfecho a cualquier jugador sin importar sus favoritismos con los personajes.

El robot ED-209 también participará en los combates con Robocop. Sus dos metralletas harán destrozos en los kombatientes.

Agua que no has de beber, no la dejes correr

Otra de las novedades de Aftermath es la ampliación del elenco de personajes. Aparte de Fujin y Sheeva, controlables en el modo historia, tenemos a un invitado muy especial: RoboCop. El agente Murphy es resucitado para este videojuego y está en muy buena forma. Siendo un personaje muy recomendado para el zoneo por su variedad de ataques a distancia y repleto de referencias a sus películas, cómics e incluso con algún que otro easter egg a obras similares, como la famosa frase «¡Yo soy la ley!» que le dedica Shao Kahn, parafraseando al legendario Juez Dredd.

Sheeva recupera muchos movimientos de Mortal Kombat IX, con su clásico pisotón, el agarre de sus brazos inferiores para soltar puñetazos con sus brazos superiores o la bola de fuego. Es un personaje pensado para presionar y ejecutar agarres, con un daño contundente y combos no muy largos pero bastante efectivos.

Por último, tenemos a Fujin. Dios del viento y hermano del todopoderoso Raiden, adquiere el papel del personaje más técnico de entre las 3 nuevas incorporaciones. Posee una ballesta que le permite disparar flechas de viento a diferentes ángulos, distancias y fuerza, la capacidad de desplazarse y dañar con tornados, imbuir sus puños de viento para que sus samples disparen proyectiles de viento y un montón de otras mecánicas interesantes. A mi juicio, es el más complicado de aprender a utilizar de los 3, aunque también el que más posibilidades puede ofrecer a la larga.

Claro está, los 3 cuentan con su propio apartado de personalización, con multitud de cosméticos que desbloquear y la opción de crear nuestras builds de movimientos especiales personalizados.

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El ojo láser de Kano da para una buena barbacoa. Qué arte tiene dando la vuelta a los criollos.

¿Fatality? ¡No! ¡La sangre me da cosita y yo soy más de hacer colegas!

¿Alguno de los lectores ha jugado a Mortal Kombat III? Si es así, recordará con cariño una mecánica que se estrenó en esa entrega: los friendships. Se trata de una suerte de «fatalities» donde en vez de masacrar a nuestro oponente de las formas más gores posibles, decidimos perdonar su vida a cambio de sacar a relucir la faceta más cómica o entrañable del ganador.

Ver cosas como Scorpion abrazando a un oso, Subzero repartiendo polos en un carrito de helados o a RoboCop bailando hip-hop no tienen precio. Además, todos los personajes tendrán el suyo desbloqueado de serie, fácilmente ejecutables como si fuese un fatality de toda la vida.

Por otra parte, se añaden 3 escenarios nuevos, destacando una «stage» retro que consiste en unos paneles LED donde se muestran los escenarios pixelados de los primeros Mortal Kombat de recreativa. Estos irán cambiando conforme prosiga el combate y es todo un golpe en el corazón de los fans más nostálgicos. Los otros son una versión moderna de The Pit, el clásico pozo de ácido de los originales y el templo de huesos de Shinnok, lugar donde se pone fin a la trama de Mortal Kombat X.

análisis Mortal Kombat 11: Aftermath
Vuelven los fatality de escenario, con cosas tan jugosas como ver derretidos a nuestros oponentes en The Pit.

¿Listo para volver a enfrentar el destino o lo dejamos para unas rebajas?

Mortal Kombat 11: Aftermath trae bastantes cambios y contenidos que se agradecen, pero igual no demasiados tratándose una expansión de 40 euros. Los 3 nuevos personajes están muy bien, sobre todo Robocop, cuyo cuidado roza límites absurdos. Sin ir más lejos, cuenta con la voz del mismísimo Peter Weller, actor original de las películas. Los friendship molan mucho y además se gratifican mejor en las torres, lo que nos permite conseguir mejores recompensas de forma más fácil.

La historia tampoco está nada mal, con ese esfuerzo de dotar más protagonismo a los villanos y cerrando cabos que la historia original no había cerrado del todo. Puede que lo de reinterpretar todo de nuevo, aún cambiando combates y situaciones, no sea lo suficientemente fresco para algunos, pero solo por el valor que le ha echado NetherRealm a dar este giro, vale su peso en oro.

En definitiva, al fan medio de Mortal Kombat este añadido es casi de obligada adquisición, pero su precio no hace tanta justicia a sus esfuerzos. Si en el futuro incluye 3 personajes más como actualización, la cosa cambiaría.

Análisis Mortal Kombat 11: Aftermath para PlayStation 4
Aquí nadie se queda sin protagonismo
Aftermath nos trae una nueva continuación de la historia donde reviviremos momentos de la original, con importantes cambios y dejando brillar a nuevas personalidades. Los 3 personajes nuevos cunden, sobre todo el policía de Detroit y las mejoras como los friendship y los fatality de los escenarios se agradecen. Eso sí, igual por 40 euros tampoco es para tirar cohetes.
Cunde
El dar protagonismo a los personajes DLC en el nuevo modo historia.
Robocop es genial. Su recreación es sencillamente perfecta.
Los frienships aportan una frescura a los fatalities necesaria.
No Cunde
Se echan en falta otros 3 personajes nuevos a mayores.
Siguen sin arreglar desajustes en las torres del tiempo que las convierten en tragaperras.
Por 40 euros, el contenido que expande se siente insuficiente.
8
Guapo